¿Qué son las Costas Judiciales? y cómo calcularlas

Cuando de procesos judiciales se habla, lo que menos llegamos a pensar es la cantidad de dinero que podemos llegar a gastar. Quizá muchos lo precisan, pero se trata de una buena cantidad, pues la mayoría de estas, se van en honorarios y el perito.

Además, debes tomar en cuenta de que si es un proceso que tenga reclamo laboral, amerita mucho mayor trabajo, ya que el abogado debe juntar más pruebas.

Seguramente quieras conocer un poco más, sobre todo si iniciaras una demanda. Aquí te enseñaremos desde qué son las costas judiciales, como calcularlas y mucho más. Si te interesa, conocer del tema, continúa leyendo.

¿Qué son las costas judiciales?

Las costas judiciales son todos aquellos gastos importantes que se realizan durante el proceso judicial. Cabe acotar, que aplica para ambas partes de un juicio, es decir, tanto la víctima, como el demandado tienen los mismos gastos.

Desde el primer momento en que se inicia un proceso judicial, se empieza a manejar mucho dinero, pues las cosas procesales también generan una mayor cantidad de gastos. Lo que probablemente no sabías, es que mientras más se le invierta a las costas, mayor posibilidades hay de ganar el caso.

¿Quién debe pagar las costas judiciales?

Las costas judiciales las van abonando cada una de sus partes, ya que cada una cuenta con sus pruebas y necesitan de la ayuda delos abogados. Sin embargo, al final de todo el proceso, las costas judiciales cambian.

Para que comprendas mejor el tema; al final de todo el proceso, el juez saca una sentencia donde determina cuál de las dos partes gana. La parte que perdió, se verá obligada a pagar todas las costas judiciales que pago la víctima durante el proceso.

La parte que gano el proceso, debe presentar todas las facturas o pruebas que comprueben el pago. De igual forma, la parte que perdió puede impugnar y realizar una demanda; a este se le llama tasación de costas.

La parte que perdió tiene la oportunidad de argumentar por qué no está de acuerdo e iniciar un nuevo procedimiento que justifique su demanda.

¿Qué gastos cubren las costas judiciales?

Como bien sabemos, las costas judiciales son todos los gastos que se realizan durante el proceso, por lo tanto, hay una serie de ellos que son cubiertos completamente por las costas y son las siguientes:

  • Honorarios de abogado. No es un gasto obligatorio, sin embargo, debe pagarse cada vez que sea necesario y obligatorio en el proceso. Puede suceder en momentos de juicio, donde la defensa laboral es necesaria.
  • Honorarios de un perito. Hay casos en los que se ve necesario presentar una prueba pericial, por lo tanto, no se puede obviar pagar los honorarios de este en las costas judiciales. Si aún no sabes la cantidad que debes pagar, pues en el colegio profesional debe aparecer el costo.
  • Honorarios y derechos del procurador. Al igual que en los honorarios del abogado, es un gasto que no se ve obligatorio, a menos que sea necesario en el procedimiento.
  • En estos gastos de los costes judiciales, se añaden los documentos, testimonios, copias, notas o cualquier certificación que necesiten los Registros Públicos. A estos se les exceptúan los que son solicitados a través del juzgado, pues este los otorga gratuitamente.
  • Anuncios o edictos. En algunos casos es necesario realizar anuncios a través de la web o diarios en físico
  • Gastos del notario. Un notario jamás estará demás en todo el proceso, es por ello que ellos también
  • Gastos extra. Todo proceso tiene algún gasto extra, por cualquier motivo, así que solo queda pagar lo necesario.

¿Cómo comenzar a tramitar el proceso de tasación?

Para comenzar el proceso, es necesario tramitarlo y por supuesto, eso amerita llenar una serie de aspectos que llenar. Además, a este proceso se le debe acompañar con facturas, pruebas y notificaciones que comprueben todos los gastos. Cabe destacar que estos gastos ameritan ser de servicios o profesionales.

Cuando ya tenemos lista toda nuestra solicitud, lo único que nos bastara por hacer es entregarla. La tasación de costas, la debemos entregar al Letrado de la Administración de Justicia o al Secretario Judicial.

Debes saber que ningún gasto poco relevante será tomado en cuenta, ya que muchas veces, los gastos no tienen nada que ver con el caso y aun así quieren cobrarlo. Cada prueba, factura o comprobante será evaluado y procesado, para que aquellas que no sean parte de honorarios o de útiles, no lleven a demandas.

No debemos olvidar que en el Colegio Profesional se dan unos criterios que orientan en los honorarios que deben obtener cada abogado o especialista.  Por supuesto, este importe también lo debemos tomar en cuenta.

Cuando ya se ha calculado todos los gastos y se tiene a la mano el resultado final, simplemente tendremos que emitir un comunicado a la parte que debe pagarlo, para que en todo caso de que no esté de acuerdo con el mismo, lo impugne.

¿Cuáles son los motivos por los que se puede impugnar una transacción?

Hay varios motivos por los cuales se puede impugnar alguna tasación que ha realizado los entes, y estas son:

  • Colocar facturas en el exceso. En este punto nos referimos a todas aquellas personas que superan el monto del criterio de orientación del Colegio de profesionales y que además, se esconden bajo argumentos que pueden superar estos malos momentos.
  • Las facturas son indebidas. Como bien sabemos, los gastos se presentan en el juicio y por lo tanto, las partes pueden decir o afirmar si son válidas o no, y en este caso, la parte que se encarga de pagar las costas judiciales, puede afirmar que las facturas no son del todo factibles.

Cuando finalmente hemos terminado todo el proceso de la tasación, tendremos que esperar que se emita una resolución judicial, la cual debería de salir en forma de auto y que en su momento, la parte encargada de pagar podrá impugnar el documento y lograr su cometido.

Cabe destacar que todo el proceso de documentación y tasación de costas, depende del juez encargado o los entes judiciales, ya que ellos deben emitir la sentencia que resultará para los costes judiciales.

Algo que debes saber, es que al salir la sentencia puede interponerse una nueva prueba que logre cambiar los resultados del mismo. Si la prueba tiene suficiente sustento, el juez puede generar otra sentencia y emitir una nueva versión.