Que no debes decirle a tu jefe

Aquí tienes diez ejemplos de oraciones que jamás deberías mencionarle a tu jefe, por realmente bueno que seas. ?¿Está usted equivocado?. ¿No puedo?. ¿Esto no es una parte de mi trabajo? ¿No sé?. ¿No?. ¿Procuraré?. ¿No es esto lo que me afirmaron? ¿¿Lo siento pero??. ¿Mucho más elementos? ?

Esta lista le afirma lo que debe eludir mencionarle a su jefe si no desea perderse próximamente.

El pasado día se encontraba en una asamblea con unos tipos cuyas conexiones cuestan mucho más que tu traje y alguien ha dicho algo que me incordió. Hace unos años hubiese ignorado la situación, pero en este momento me siento considerablemente más seguro en mi trabajo, conque dije: «Dios santo, Brad, eso es basura». Solo utilicé las expresiones «Dios» y «basura» pero otras que escogí con bastante precaución. Mi punto es, tratándose de lo que sale de tu boca en la oficina, no precisas estar pendiente de cada palabra o oración; en verdad, si lo hiciese sería contraproducente para su reputación. No obstante, la salvedad a esta regla es en el momento en que charla con su gerente. Con él, hay algunas oraciones que solo un imbécil dejaría salir de su boca. Ahora, la mucho más grave.

Oraciones a eludir al charlar con tu jefe

Más allá de que es verdad que la iniciativa no es votar, lo más esencial es tener precaución con la manera de decir las cosas. Examina los datos y el contenido y el contenido de tus expresiones en el momento en que interactúas con tu superior. Por esa razón los especialistas en coaching y elementos humanos aconsejan tomarse un tiempo para meditar antes de empezar a quejarse.

  • “Andas equivocado”. Apuntar un fallo del jefe es un error grave. No tiene que ver con esperar no ser nada, sino más bien de abordarlo desde otro criterio como «quizás me confunda, pero tengo la sensación de que o sea…». La iniciativa es entablar un tono caluroso y lograr que parezca que deseas asistir.
  • “No puedo”. Jamás tienes que decir en el trabajo que no puedes realizar algo. Va a dar la impresión de que no tienes intención ni seguridad.
  • “No es mi trabajo”. En las compañías se estima que los trabajadores sean flexibles y tengan aptitud para trabajar en grupo. Por consiguiente, cuantas mucho más capacidades poseas, mucho más importante vas a ser. Decir que no haces algo pues «no es tu trabajo» quiere decir que no vas a abandonar tu papel.
  • “No tengo ni la más mínima idea”. Absolutamente nadie espera que sepas las respuestas a todo, pero sí aguardan que poseas la intención de hacérselo comprender. Antes de decir que no tienes idea algo, es preferible decir que vas a buscar la solución.
  • “No”. Más allá de que el «no» puede asistirnos bastante, en el trabajo es un error grave. En cambio, puedes decir “el día de hoy es bien difícil por el hecho de que asimismo tengo esto. ¿Preferirías concentrarte en esta labor?
  • «Lo procuraré» si bien en ocasiones creemos que es buena contestación, piensa a tu jefe respondiendo con «Lo procuraré» en el momento en que deseas unos días libres…
  • «Eso no es lo que que escuché». Es bastante superior eludir los comentarios. Antes de charlar, asegúrese de lo que va a decir.
  • “¿Y qué voy a sacar de esto?”. Probablemente otros departamentos le soliciten asistencia. Los amos eligen personas que asistan y sepan trabajar en grupo.
  • “Lo siento, pero…”. Más allá de que es verdad que como humanos es común cometer fallos, es preferible decir «Voy a tener mucho más precaución la próxima vez» o «Procuraré que no vuelva a ocurrir» en vez de disculparse y después disculparse…
  • «El día de hoy tengo un mal día, seguido de una situación personal». Todos somos humanos y de ahí que contamos inconvenientes: roturas, inconvenientes con los amigos, discusiones familiares… No obstante, en el momento en que andas haciendo un trabajo debes ser con la capacidad de dejarlo de lado y rendir en tu trabajo.
  • “Hice lo destacado que pude”. Esta oración es un grave fallo, indudablemente, pues afirma que has dado el máximo de tus habilidades (y que el trabajo fué en balde).
  • «Me marcho de aquí». Las amenazas jamás son una gran idea. Considera que tu jefe no sabrá si es cierto o es un bluff. Quizás prefiera prescindir de ti.
  • “Creí que…” Todos cometemos fallos, pero hay que admitirlos. El no llevarlo a cabo puede terminar con su trayectoria.
  • «En mi trabajo previo lo hacíamos de este modo.» Evite las comparaciones lado a lado.
  • «No es mi culpa, pero tal y tal.» Asumir la compromiso y no reportar a el resto.
  • «El jefe previo lo logró mejor». Todo jefe considera que su trabajo es preferible que el previo. Si no es un fallo, no preguntes. Va a ser mejor que te adaptes.
  • “No puedo trabajar con esta persona”. Como ahora vimos, los amos desean personas que sean cooperativas y trabajen en grupo.
  • «Hay un favor». El “por qué razón siempre y en todo momento yo y no de esta manera” es una actitud infantil que te enfermará antes de lo que imaginas.
  • “Estoy poco entretenido”. Cree que por realmente bien que te lleves con tu jefe, él no es tu amigo. Se le paga para ser productivo y entusiasta.
  • «Deseo charlar con Elementos Humanos». Jamás es conveniente pasar sobre tu jefe salvo que vayas a llevar a cabo algo muy definitivo.
  • “No tengo solución”. Es esencial dar resoluciones y no inconvenientes.
  • “Estoy ocupado”. Tu jefe puede venir urgentemente a tu mesa. Si es de esta manera, pregunte si las preferencias cambiaron, puesto que su trabajo debe centrarse en ellas.
  • «Es realmente difícil.» Absolutamente nadie desea gente negativa en el aparato. De ahí que, si tu jefe te enseña una labor muy complicada, elige buenos razonamientos a fin de que se ponga en tu rincón.
  • “¿Puedo salir antes? Es que no hay bastante trabajo. Es habitual salir temprano ocasionalmente, pero impide el eslogan que afirma «no hay bastante trabajo». Siempre y en todo momento puedes continuar adelante y solicitarles a los amos la idea.

Deseo realizar algo mucho más simple

Es posible que estés pensando en este preciso momento quién puede decir algo de esta manera. Ya que permíteme decirte que es una oración que he escuchado unos cuantos ocasiones en mi vida.

No le afirmes algo de este modo a tu jefe salvo que desees probarle que eres un haragán o alguien que desea realizar lo menos viable con su historia.

«Eso no es lo que afirmaste»

A lo largo de nuestro trabajo, con frecuencia nos falta comunicación. Pero si eso pasa y su jefe no está en concordancia, no insista en que usted lleva razón y él o ella está equivocado. Salvo que tenga pruebas documentadas de que su jefe ha dicho lo que afirma, guarde silencio.

Aun si tienes esa prueba, por poner un ejemplo, tu jefe te envió normas escritas, y en este momento las contraría y trata de culparte, sé amable sobre esto. Abra ese mail y afirme algo como: “Verdaderamente creí que se encontraba siguiendo estas normas precisamente. Por favor, muéstrenme dónde me equivoqué y observaremos de qué manera tenemos la posibilidad de reparar las cosas». Le ahorrará a su jefe la vergüenza de cometer un fallo, lo que lo salvará de otra reacción beligerante mucho más adelante.

«No No sé de qué forma llevarlo a cabo»

Si tu jefe te solicita que hagas algo y no andas seguro de de qué forma llevarlo a cabo, no se lo afirmes. Es preferible soliciar consejo sobre los procedimientos que se deben llevar a cabo ( por servirnos de un ejemplo, es alguien

Esto revela que andas listo y presto a estudiar sin aceptar tu ignorancia.

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